martes, 15 de octubre de 2013

Capítulo 2. El señor "todo arreglado" y el comité para la mejora del hogar

Capítulo 2. El señor "todo arreglado" y el comité para la mejora del hogar.

Según este capítulo una de las mayores quejas de las mujeres es que los hombres no nos escuchan. Dice textualmente "el hombre o bien no le hace el menor caso cuando ella le habla, o escucha unas palabras, evalúa lo que la preocupa y a continuación se pone con orgullo la gorra de señor todo arreglado y ofrece una solución que la haga sentirse mejor. Ella desea solidaridad y comprensión, y él cree que desea soluciones."

La queja de los hombres es que las mujeres siempre están intentando cambiarlos. Cita textualmente "cuando una mujer quiere a un hombre se siente responsable de contribuir a su crecimiento e intenta ayudarle a mejorar su modo de hacer las cosas. Ella cree que le está ayudando y él que le está controlando. Lo que desea de la mujer es aceptación."

Según John Gray los hombres dan valor al poder, a la competitividad, a la eficiencia y al logro. Siempre hacen cosas para demostrar su valía. "Es la capacidad para lograr resultados la que define el sentido del yo del hombre"
Dice que ofrecer a un hombre un consejo que él no ha pedido equivale a suponer que no sabe lo que debe hacer o que no es capaz de hacerlo solo. Desde mi punto de vista estoy bastante de acuerdo con lo que dice el autor hasta ahora, sin embargo no lo estoy tanto con su punto de vista sobre las mujeres.

Dice que las mujeres dan importancia a la comunicación, el amor, la belleza y las relaciones. Claro que le dan importancia pero no es lo que las define, las mujeres al igual que los hombres también nos autorealizamos a través de los logros y somos competitivas. El señor John Gray dice que son los sentimientos y la calidad de sus relaciones lo que definen el sentido del yo de la mujer. Yo no estoy en absoluto de acuerdo con esto. Que pasa que los logros, la eficiencia y el poder no forma parte de nosotras, para muchas mujeres hoy en día estos valores son una prioridad, algo imprescindibles para sentirse realizadas.

En este aspecto creo que el autor demuestra un poco de machismo o mentalidad antigua. Dice que las mujeres están orientadas hacia las relaciones y no hacia objetivos. También, por supuesto, estoy en desacuerdo. Las mujeres somos más sentimentales y expresivas que los hombres pero no por ello no tenemos objetivos.


El resto del capítulo te orienta a efectuar gestos para no molestar a nuestra pareja

1 comentario:

  1. Yo estoy contigo, me parece un machista, desde cuando las tías no tenemos objetivos. Ese tío todavía vive en otra época.

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